“Dios en persona”: ¿Dios DIOS?

¿Cómo se definiría a sí mismo?

Como alguien que escapa a toda definición, incluida la suya propia.

Mmm… vamos a hacerlo de otro modo… Si fuera un libro, ¿qué libro sería?

Un libro de arena.

¿Si fuera un número?

El cero. Materialmente inexistente, pero tan práctico…

¿Una música?

El silencio.

¿Si fuera un animal?

Un humano.

¿Y si fuera un humano?

Un recién nacido. Y si fuera un recién nacido intentaría seguir siéndolo.

Éste brillante diálogo entre Dios y un psiquiatra es una muestra de lo que nos encontramos en “Dios en persona” de Marc-Antoine Mathieu.

La obra parte de una premisa muy original: Dios aparece en la cola del censo y proclama ser Dios ante la estupefacción de los demás integrantes de la cola y el recelo de las autoridades. Esto desencadena una serie de situaciones más o menos previsibles centradas en la figura de Dios: las dudas primero, la emoción una vez la realidad de su existencia ha sido constatada y el posterior proceso a Dios (punto culminante del cómic) cuando es acusado de todas las desgracias de la humanidad.

El circo que se monta sirve a Mathieu para destilar su ironía y mostrar el absurdo del comportamiento humano, siendo especialmente incisivo en todo lo referente al marketing, las ventas, los abogados y los juristas. Mathieu intercala frases célebres de personajes tan dispares como Flaubert, Sartre, Einstein o Pascal, haciéndolas parte de la narración. Así te encuentras por casualidad con inteligentes reflexiones acerca de Dios, su existencia (o su no-existencia) sus causas, su sentido, su comprensión… sin perder nunca de vista el circo, el proceso mediático y la publicidad.

Porque a pesar de que todos los focos de la obra apunten a Dios, parece evidente que lo que quiere mostrar Mathieu es la fuerza que las campañas publicitarias y los medios de comunicación ejercen sobre la sociedad. Lo que más me gusta es cómo consigue llevar la situación de manera brillante y tensa hasta un final inesperado.

Además, visto lo buen narrador que es Mathieu, tampoco desmerece para nada el dibujo que ha usado. En un estricto y brillantemente ejecutado blanco y negro, la parte gráfica está a altura del magnífico guión. Sobria y efectiva, con trazos simples y precisos que se adaptan perfectamente a las grandes multitudes y los grandes espacios que necesita Mathieu, la parte gráfica también destaca.

En definitiva, Dios es una magnífica excusa para criticar a los medios y su influencia en la sociedad. ¿Por qué no usar al personaje más grande de la historia para hablar sobre los medios? ¿Por qué no usar al personaje más controvertido de la historia para hacernos pensar?

Un cómic muy recomendable que nos hará pasar un buen rato mientras reflexionamos, o nos hará reflexionar mientras pasamos un buen rato. Porque (y acabo citando al mismo Mathieu):

… cuando la irracionalidad abandona el tranquilizador terreno de lo increíble y se cuela en la realidad, lo único que uno puede hacer es quedarse pasmado.

Dios en persona
Marc-Antoine Mathieu
Editorial Sins entido
Formato: 19 x 27 cm.
Encuadernación: Cartoné
Páginas: 128
Interior: Blanco y negro
PVP: 18 euros
ISBN: 978-84-96722-63-7

 

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