“El editor”: dos editoriales

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El Editor

no es normal que un libro esté editado por dos editoriales porque ni es largo ni es más complicado que otros libros de Nanni Balestrini que pasa tres pueblos de puntuar y que por tanto cuando lo abrí y le agradecí al editor del blog que me hubiera regalado el libro del Editor pensé otra vez no me apetece leer un libro que me ahoga porque no sé cuándo respirar cuando empieza la frase y acaba y me enfadé y cerré el libro pero otro día lo abrí y me enganchó porque después de leerlo camino al trabajo me quedaba mucho rato pensando igual que como había leído el libro sin hacer ninguna pausa de la forma que tengo de pensar que es como una cinta continua que va pasando de un tema a otro de tal persona a tal otra de lo que pasó a lo que quiero que pase

el otro momento de paso es el secuestro de Moro que es el final brutal de este proceso el proceso ahora ha vencido se ha impuesto ha transformado la sociedad ha transformando la gente el modo de vivir de pensar de amar los deseos y los comportamientos y esto sobre todo gracias al feminismo dice el muchas gracias dice ella ha transformado también las palabras y también la manera de contar las historias y esto es una mutación irreversible que marca también a la generación siguiente la de los años del reflujo estos pútridos años ochenta ahora en su final y aunque hagan de todo para idiotizar a estas nuevas generaciones con la televisión con la droga mientras los periódicos les explican que ellos sólo quieren la carrera y la familia y si hace falta dios

Nanni es italiano eso fácil de deducir y sus escritos que yo he leído hablan de la Italia de las luchas autónomas de los 70 donde se inventaron formas de hacer política de hacer la revolución cada día que partieron del feminismo y que ya no se tenía paciencia para esperar la revolución que entonces parecía mucho más cerca que ahora pero que mientras tanto anda nuestra vida y es importante saber qué hacemos y como nos engañamos la forma en que los ideales nos vuelven insensibles cuando nos convertimos en un músculo para un objetivo pero este no es un libro de autoayuda sino uno que explica las contradicciones de los que dieron mucho hasta algunos todo como el Editor que leyeron en el periódico que había muerto en extrañas circunstancias junto a una torre de alta tensión

esta es la idea de la estructura después determina toda las restantes cosas que deben suceder y con la clausura de esta fase antigua de la revolución es también esta idea la que desaparece porque ahora cuando las colectividades los sujetos comienzan a revolucionarse a sí mismo ya no parten de una puesta en discusión de la estructura del estado de la jerarquía y demás sino que actúa y verifican inmediatamente la revolución en su situación en su condición actual en su vida cotidiana y en este sentido parecen actuar sin futuro sin tener una visión de futuro global porque las cosas que hacen las verifican directamente en su situación concreta así que esta es una revolución que marcha dentro de los procesos cotidianos y materiales y esta es la gran novedad bien profesor dijo ella abandonando la ventana pero ahora salimos un poco ¿no?

pero no te lleves la imagen de que es un libro monolítico sobre la práctica política de esos años tan vibrantes porque esta reseña está dando un cuidadosos rodeo a la muerte del Editor pero no te voy a negar tampoco que ni se te ocurra leerlo sino tienes un interés o una curiosidad por la vida de la gente que creyó que podía hacer la revolución y que seguramente podrían ser tus padres cuando él tenía mucha barba y ella se veía dentro y fuera porque notaba que las grietas que el feminismo estaba abriendo las rellenaba de cemento la propia dinámica y ahora hemos avanzado en ver cómo nos relacionamos y hemos perdido esa radicalidad de entonces y sobretodo hemos perdido la partida ya no hay objetivo ya no es posible pensar imaginar el cambiar el sistema hacer la revolución de una maldita vez

 

pero no se trata sólo de los detalles dijo ella sino también de las cosas generales como el hecho de que entonces vivíamos una idea y sobre esta idea todo se movía hagamos esto hagamos aquello hagamos la revolución no había ninguna necesidad de comunicarse nada había un objetivo completamente exterior respecto al cual gusto disgusto esto me gusta más o menos de lo que te gusta a ti no era por otra parte tan importante como era el hombre como era la mujer lo que quería el uno lo que quería el otro porque había esta especie de enorme mano de cemento que se extendía sobre todo y por lo tanto no se preocupaban mucho de pensar cómo debían ser las relaciones no sólo entre hombres y mujeres sino también entre los hombres entre sí y después sobre todo llegó el hálito de la muerte.

Imagen de cubierta: EL EDITOR
EL EDITOR
BALESTRINI, NANNI
Libro de la Distribuidora: Sí en Distribuidora TdS
ISBN: 978-84-92559-74-9
Editorial: TRAFICANTES DE SUEÑOS
Coleccion del libro: Historia
Idioma: Castellano
Número de páginas: 144
Estado: Disponible

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“La biografía del silencio”: meditar no es difícil, lo difícil es querer meditar

pablo d'ors

Pablo d’Ors

Siruela hace libros pequeños. Escribir 111 hojas aunque las hojas no superen los 15 centímetros de alto por 11 de ancho tiene mérito si se tratan de escribir sobre el silencio. Sobre eso que se pone de moda cada tanto y que consiste en sentarse y no hacer nada.

La contraportada dice que el autor del libro se llama Pablo d’Ors que es cura católico, discípulo zen y escritor. De lo primero hay poco rastro en el libro. Quizás un poco al principio:

Durante el primer año, estuve muy inquieto cuando me sentaba a meditar: me dolían las dorsales, el pecho, las piernas… A decir verdad, me dolía casi todo

Esta declaración de incomodidad me sedujo. Ningún maestro budista repara en esto, un cura católico, no por ser católico sino por sentarse en sillas desde pequeño, por suerte sí. A poco que te hayas sentado en un cojín a meditar la única evidencia que tienes es que te duele todo el cuerpo y que en algún momento de la infancia te tragaste un Cinexín encendido que ahora oferta sesiones continuas cada vez que te sientas a meditar.

Por fin alguien reconocía la experiencia más evidente de la meditación: el dolor y el aburrimiento. Y señala que

ante el menor contratiempo o adversidad, yo podía claudicar en lo que había decidido que fuera mi práctica espiritual más decisiva.

Pues sí, definitivamente este libro es una perfecta guía para novatos. ¡Nunca antes había leído tan evidentes verdades sobre la meditación!

El libro está fragmentado en 49 capítulos, lo que hace que tenga una media de 2,26 páginas por capítulo así que ya os podéis hacer la idea de que este libro pequeño está compuesto de textos muy cortos que van disparando intuiciones. A botón de muestra: la inestabilidad de la realidad, desprenderse, confiar, la felicidad en la percepción, yo soy tú, la compasión, el fluir de la vida, la aventura cotidiana, la atención al presente, la droga de los ideales, la decepción constitutiva de los sueños, la manipulación de las percepciones, el hacer no haciendo, la atención para el cambio, el entuerto de la reflexión, mirar y sonreír, la entrega, el dolor como resistencia, la pérdida de identidades, la externalización de los problema, la fortaleza de la vulnerabilidad, la evasión del drama, la invención de los estados anímicos, ser sed, el maestro desilusión, el contacto con uno mismo, estar aquí y ahora, reírse de las resistencias, la mirada oblicua, la aceptación, no meterse donde no le llaman, no intentar, hacerse grande por dentro, el vacío de uno, el no apego, la confianza consigo mismo, el testigo, culto, cultura, cultivo, el esquivo encanto de la sobriedad.

Cubiertabiografia.inddLa biografía del silencio
Autor: Pablo d’Ors
Editorial Siruela.
ISBN 978-84-9841-838-5
PVP: 11,95 €

La imagen de Pablo d’Ors está tomada de aquí.

“Los náufragos del Batavia”: Anatomía de una masacre

Mi hermano me regala por reyes un libro minúsculo. Con cara de quien laza un reto me informa: este libro lo ha escrito un tipo que recogió datos sobre un famoso naufragio, como el del Titánic pero antes. Lo hizo durante mucho tiempo, hasta que alguien publicó un libro sobre el mismo naufragio; entones él abandonó el proyecto. Estas son sus notas, y se leen en un viaje.

Yo hoy, a once mil ciento sesenta y ocho metros de altitud, a una velocidad de casi novecientos kilómetros por hora y entre dos depósitos aerodinámicos de queroseno lo he abierto y lo he cerrado. Al principio del libro una cita de Edmun Burke:

Para que triunfe el mal sólo hace falta que la buena gente no reaccione

Así de apetecible se alejaba el rum rum de los motores delante de estas 86 paginillas que la editorial Acantilado ha traducido recientemente con su siempre cuidada encuadernación. Empiezo a leer y cuando me quiero dar cuenta me he olvidado de mi miedo a la altura y de los depósitos de queroseno cercanos, y sospecho que Simon Leys le está jugando una mala pasada a Mike Dash que fue el que publicó el libro que él quería escribir. Después de la advertencia preliminar, el autor destripa el libro de Mike con el redactado de las notas del libro que él nunca escribió. Y yo lo leo con la sospecha de que me están contando un buen libro, hasta que me doy cuenta de lo que realmente me está pasando: me estoy leyendo un buen libro. A estas alturas, mantengo la velocidad con los vientos del oeste y mi quilla va abriendo en dos el mar Índico.

Con un lenguaje fino y corto y algunas palabras que no utilizo habitualmente (¿alguien sabe que es un pichel de vino?) Simon nos sitúa en época. Corre el siglo XVII y se embarcan en el Batavia dos enemigos, encima de un polvorín de soldados, mujeres y marineros en las habituales condiciones insalubres recogidas célebremente por una cita de Samuel Johnson:

Ningún hombre se hará nunca marinero si encuentra alguna manera de que lo envíen a la prisión.

La mala suerte, la excesiva confianza del patrón y unos instrumentos rudimentarios provocaron el naufragio. Pero el posterior descenso hacia los infiernos sociales en las inmediaciones de la despoblada Terra Australis Ignota tuvo más que ver con una conjura fallida, un cargamento apetitoso, la bella Lucretia, una tripulación explosiva y un malo que catalizó todo el malestar, y no era poco, para sus endiablados planes. El malo en cuestión es un excepcional ex-boticario, Cornelisz, que huyendo de la inquisición por acompañarse de un anabaptista, irreverente, raro y magnífico pintor de la época acabará aplicando unos sofisticados sistemas de cohesión social por el miedo mediante el sadismo.

Ninguna película de terror podrá relatar con fidelidad lo que vivieron aquellos supervivientes obligados a matarse entre sí, no por supervivencia biológica, sino como una efectiva y desalmada forma de reducción demográfica y control político. La verdad es si uno piensa en lo que pasó realmente en ese arrecife a partir del 4 de junio de 1629 cierra el libro para negar lo que es obvio: hay quienes tras un tesoro y en condiciones de naufragio emocional se corrompen hasta unos niveles poco humanos.

La historia acaba bien, como acabaron todas las grandes películas americanas de nuestra infancia, por lo que tarde o temprano se convertirá en una película taquillera de domingo por la tarde, con el guapo héroe, la superviviente enamorada enamorante y Cornelisz, en el papel de malo de los que dan juego. Lo que queda claro, después de leer la última cita:

El mar lava todos los crímenes de los hombres

es que el libro disecciona la anatomía de una masacre, con tal detalle y tal destreza que a uno le entran unas irresistibles ganas de leer el libro de Mike Dash. Y que Simon Leys fue capaz de hacer emerger a 11.168 metros los crímenes que un día el mar lavó.

Los náufragos del Batavia
Simon Leys
Acantilado
Colección: Cuadernos del Acantilado, 48
Traducción:José Ramón Monreal
ISBN:978-84-15277-40-8
Nº de edición: 2ª
Encuadernación:Rústica cosida
Formato: 11,5 x 18 cm
Páginas: 88
Precio: 11.00 €

“Jazz Maynard”: melodias ravaleras

Jazz es música que huele por todos lados a libertad. A libertad que no admite límites, a improvisación que no sabe de reglas y a virtuosismo instrumental. Jazz Maynard, el prota del cómic, es un virtuoso de la trompeta pero lo sabremos después de que muestre sus habilidades en encajar golpes y su maestría en darlos (y no sólo físicamente). Este ladrón de élite tiene el impulso de matón de barrio con la suerte de su lado que le permite modificar los límites de la física común: las balas no acaban nunca de darle por muerto, los patios de luces son vías de escape y los pechos enormes no ceden a la gravedad.

Pero todo esto no pasa, y es lo que le da más cuerpo al cómic, en matrix ni en un futuro irreal. Jazz es un orgulloso hijo del barrio del Raval. Este histórico barrio barcelonés tiene un parecido razonable al que recuerdo de antes de que lo reformaran a base de excavadoras y universidades privadas. El del cómic es un ecosistema ligeramente esperpéntico de putas de grandes pechos y mafiosos de todo pelaje. Hasta en la ravalera taberna del cave canem se dan cita diversos mafiosos, políticos y amigos de la infancia para dar vida y motivo al cómic con el fin de que no sólo contenga emocionantes imágenes del solista tocando a Chet Baker y bebiendo extraños yoichi. El mismo Jazz, por poco que le provoquen deja la trompeta al cuidado de una mendiga y se lía a golpes con quien haga falta y más si es para rescatar a su hermana o su amigo busca problemas de la infancia. Matones, monjes espadachines y hasta algún que otro mosso d’esquadra salen magullados por el iracundo Jazz al imponer su justicia por los puños para que cada entrega de este cómic pueda ser leída con el ritmo que impone su trepidante acción.

En resumidas cuentas, estos por ahora cuatro cómics de Raule y Roger son una verdadera delicia para los que soñamos alguna vez con ser Jazz.

Jazz Maynard
Raule & Roger
Diabolo
48 páginas
1a Edición Sep.2007

‘Q’ de Luther Blissett: Communia omnia sunt

Fuera de estas murallas, donde la muerte afila su guadaña, hay hombres que no por propia distracción se han mostrado sordos a la trompeta. Los mercenarios a sueldo de los príncipes, los desesperados obligados por el hambre a luchar guerras que les resultan ajenas, a quienes no les han contado sino patrañas sobre nosotros. ¿Cuántos de ellos entrarían en el arca si les dijera alguien que el dinero ha sido abolido, todos los bienes puestos en común, que la única verdadera sabiduría es la de la Biblia y la única ley la de Dios?

Q es un libro tan sorprendente como su título. O su tamaño, que con sus 752 hojas ya nos avisa que 30 años de revueltas no se pueden resumir en un post. Luego el autor, un tal Luther Blissett que no existió nunca porque fue un colectivo multiusos que se disolvió en 1999 para formar Wu Ming. Y finalmente sorprende que Q nos guíe con una facilidad asombrosa por un contexto tan apasionante como las revueltas de los radicales anabaptistas del siglo XVI.

¿Perdido? Retomemos: ¿Te acuerdas de que hubo un cura llamado Lutero, que la montó parda en Alemania cuando clavó un puñal que sustentaba un papel con algunas sugerencias para reformar La Iglesia? En otras palabras, el inicio de la reforma protestante.

Pues, como era de esperar, una reforma de tal calado en la Europa del s. XVI no se implanta de la noche a la mañana y sin sangre. Y este es el punto de partida para que durante unos años toda Europa Central –Münster, Amberes, Venecia- se ponga patas arriba. Príncipes que ven en ese puñal grandes oportunidades, campesinos que lo utilizan para liberarse de las cuerdas que los atan y muchos iluminados que durante 30 años lo utilizarán para llevar el reino del cielo a la tierra con mucha fe y demasiada sangre.

El Vaticano, poco amante de todo lo que se mueve, utilizará los servicios del eficiente ‘Q’ para mantener informado al poderoso cardenal Giovanni Pietro Carafa, que someterá a los anabaptistas radicales a varios infiernos a medida. Y al otro lado de ‘Q’ está nuestro hombre, entre tantos hombres de nombre cambiante, saliendo una y otra vez del pozo para repartir a diestro y siniestro cuando es preciso, y tejer esta novela con el hilo de los iluminados que promovieron las revueltas campesinas anarquistas, perdón anabaptistas, que si al lector no le entusiasman o al menos no le conmueven, es que no tiene alma, o es que la suya es muy vaticana.

Q
Luther Blissett
Editorial: Grijalbo/Mondadori, 2000.
ISBN: 84-9759-358-8
Sitio del colectivo Wu Ming
Descarga legal del libro en base a la licencia Creative Commons

“Los Invisibles”: manual de tácticas y momentos

IMG00002“Los invisibles” de Nanni Balestrini es un libro que todavía se puede encontrar en las estanterías de las casas de la gente que se resistió de forma activa a encajar en el sistema. Es improbable que lo encontréis en las librerías y sospecho que la única edición de Anagrama en 1988 muestra que, simplemente, con el tiempo ha pasado de moda. Suerte que la editorial Traficante de Sueños lo ha reeditado.

A aquellos que ocuparon las ciudades en el 95-99, se bregaron con la policía, inventaron el movimiento global-local… a esos que se tomaron en serio las luchas sociales en los primeros años en que les podían encarcelar, torturar o podían ser perseguidos por simpáticos policías de paisano, a esos decía, el libro les vino a huevo. Al fin y al cabo “Los invisibles” relataba lo mismo que ellos andaban haciendo en los 90 pero 20 años antes: ocupaciones, radios libres, boicots, huelgas, manifestaciones alegres y habitualmente violentas… de una forma más radical e inocente. Era un libro de cabecera que con el tiempo y las derrotas se mudó a la parte remota de las librerías, donde ahora, cuando alguien se topa con él, lo mira con desidia o con cierto cariño dependiendo de en quién se haya convertido.

Yo lo leí tarde, pero con ese cierto cariño y a velocidad de vértigo. Parece como si Nanni Balestrini tuviera prisa en contarlo, quizás porque es un tipo franco que escribió un libro coherente con su contenido y con esos años de su vida.

Si, por un momento, deseas entrar en la cabeza de uno de los protagonistas de esas luchas, no dudes en leértelo. No encontrarás teorías rancias ni análisis profundos. Encontrarás lo que seguramente Nanni conoció en esa época: rapidez física y mental en un trepidante libro sobre un movimiento que nos sigue sorprendiendo y que en cientos de facetas sigue reeditándose, 30 años más tarde.

los_invisibles_portada_completa

Los invisibles
Nanni Balestrini
Editorial Traficantes de Sueños
Colección:his-6
Se puede comprar aquí
La foto es de“Almacén ocupado”