“El invierno del dibujante”: historia de los tebeos

Esta sí. Esta obra sí que es de Paco Roca de cabo a rabo y además es una de sus creaciones más redondas. Después de que “El Ángel de la retirada” nos dejara un sabor agridulce, vuelve Paco Roca con una obra imprescindible para entender la historia del cómic en España. Porque esta obra sí que es ambiciosa, sí que explica una historia interesante y sí que muestra todo lo bueno que tiene Paco Roca como guionista.

“El invierno del dibujante” nos explica la historia de cinco de los mejores dibujantes de la Editorial Bruguera que a finales de los años cincuenta deciden fundar su propia revista (Tio Vivo) para intentar tomar el control de sus creaciones. Después de trabajar años en Bruguera, Carlos Conti, Guillermo Cifré, Josep Escobar, Eugenio Giner y José Peñarroya deciden liarse la manta a la cabeza y pasar de ser meros “dibujantes” en nómina de Bruguera (sin propiedad sobre sus creaciones) a montar una revista en la que poder ser amos de sus creaciones.

Con este punto de partida, Roca recrea cómo era la profesión de dibujante en esos años en España. Gracias a un espectacular trabajo de documentación Roca ha parido un guión magnífico en el que nos muestra cómo era el día a día de Bruguera y nos da una idea de cómo eran grandes historietistas como Vázquez, Escobar, o el mismísimo Francisco Ibañez en los cincuenta. También es, tangencialmente, un retrato de una sociedad que todavía intentaba pasar página de manera definitiva de la guerra civil y en la que mucha gente tuvo que hacer grandes sacrificios para tirar adelante. No es el centro de esta historia, pero Roca ha conseguido que también lo veamos reflejado en los personajes.

En el apartado gráfico, Roca sigue con su estilo característico de viñetas presentadas de manera ortodoxa (formal, una detrás de otra, sin ningún experimento gráfico que quite protagonismo a la historia) y con un espectacular tratamiento del color que sirve para separar los diferentes períodos que van apareciendo en el relato. A pesar de que la estructura temporal no es lineal, en ningún momento se pierde el hilo de la narración y el ritmo es perfecto para disfrutar de la lectura.

Mención aparte merece el detallado fresco que presenta también de la Barcelona de los cincuenta, con sus bares, sus quioscos, sus trolebuses, sus habitantes… si el trabajo de documentación a nivel de guión es espectacular, lo mismo se puede decir del apartado gráfico.

Así, “El invierno del dibujante” se une a la serie “Los profesionales” de Carlos Giménez para convertirse en referente de lo que sería cómic histórico, o cómic realista, o no sé cómo narices llamarlo, pero en todo caso referente decía, para entender la evolución de la historieta en España.

En definitiva, una obra imprescindible para todos los que hemos leído (y hemos crecido con) los cómics de Bruguera. Y también, ¿por qué no? para cualquier amante del cómic. Un gustazo.

El invierno del dibujante
Paco Roca
Colección: Colección Sillón Orejero
Cartoné
Color. 128 páginas.
16 euros.
ISBN: 978-84-92769-81-0

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“El ángel de la retirada”: un cómic sin ángel

Esperaba más. Creo que desde “Arrugas“, a Paco Roca se le puede exigir más. No digo que “El ángel de la retirada” sea un mal cómic ni una mala historia, pero la verdad es que me ha sabido a poco.

“El ángel de la retirada” es la historia de Victoria, hija de exiliados republicanos españoles de la Guerra Civil instalados ahora en Beziers (donde hay una importante colonia española). La narración combina el día a día de Victoria en Beziers con sus sueños, donde ve a un republicano de los que estuvieron refugiados en la playa de Argelès sur mer en 1939.

Parece que el guionista (Serguei Dounovetz) quiere plasmar cómo se sienten los inmigrantes de segunda generación en su país de acogida, pero el guión no consigue profundizar para nada. Más bien se pierde en los pasajes oníricos del miliciano republicano que no acaban de encajar en un todo coherente (para mi gusto). Es decir, precisamente la solución que ha encontrado el guionista para combinar el día a día actual con la perspectiva histórica no es la mejor bajo mi punto de vista.

No digo que la idea sea mala: acercarnos un poco a la protagonista y a sus preocupaciones a través de esta “relación” en sueños con el miliciano, pero no creo que fuera la mejor opción si lo que se pretendía era dar una imagen realista de estos inmigrantes, de sus preocupaciones, de sus dudas sobre si son “españoles” o “franceses”…

Tampoco en el apartado gráfico destaca “El ángel de la retirada”, especialmente porque pierde toda la parte de color que tanto me gustó en “Las calles de arena”.

Quizás sea su colaboración con el guionista Serguei Dounovetz, pero la verdad es que me da la sensación de obra de encargo, o de relleno, vaya, que no me parece que Paco Roca haya puesto en ella todo lo que puso en “Arrugas” o “Las calles de Arena“. Aunque supongo que también podría mirarlo de otro modo y decir que precisamente para ser una obra de encargo (si es que lo es) tampoco está mal y te hace pasar un rato entretenido.

En todo caso, la verdad es que a estas alturas esperaba más de Paco Roca.

“El ángel de la retirada”
Dibujo: Paco Roca
Guión: Sergueï Dounovetz
Bang Ediciones
Rustica cosida con solapas
64 páginas
17 x 24 cm
bicromía
isbn 9788415051244
colección CHISPA
En librerías : el 23 de SEPTIEMBRE 2010
PVP : 13,00 euros

“Las calles de arena”: ejercicio de surrealismo

Después de leer “Arrugas” tenía mucha curiosidad por leer la nueva obra de Paco Roca: “Las calles de arena”. Pues bien, una vez leída creo que es una obra bastante más ambiciosa de lo que parece.

El problema de muchos de los dibujantes de estilo parecido a Roca (de trazo sencillo y claro, y con mucho color) es que la gente acostumbra a no tomárselos en serio. Por ejemplo, sería un gran error creer que “Las calles de arena” es una simple historia surrealista. Es mucho más que eso.

La obra bebe de múltiples fuentes literarias (desde el evidente título tomado de Borges a Cortázar, Poe, Melville y por supuesto Kafka – en el prólogo están muy bien explicadas todas esas referencias y sirve para no perderse nada -) y parte de una historia cotidiana: el protagonista sin nombre ha quedado, llega tarde a la cita y decide atajar por el barrio viejo de la ciudad. Pero eso es tan solo el inicio puesto que cuando el protagonista se adentra en el barrio (con su figura de Corto Maltés bajo el brazo) empieza una surrealista huida hacia adelante en la que va encontrando personajes a cual más curioso que son la parte más importante de la narración y que nos enseñan diferentes caras del miedo. Porque para mi ése es el quid de la cuestión. Al contrario de lo que he visto en la mayoría de reseñas de “Las calles de arena” (incluida la de la propia editorial) a mi me ha quedado la impresión de que el punto central de la obra no es el destino sino el miedo.

Así, Roca nos presenta una serie de personajes, cada cual con su fobia particular, que le sirven para mostrar diferentes formas del miedo: el compañero de habitación del protagonista repasa una y otra vez su maleta antes partir por miedo a olvidarse algo, el Sr. Rueda no se decide a declararse a la recepcionista Esther por miedo al rechazo, el conde Diógenes tiene miedo a olvidar y por eso colecciona todo tipo de objetos y no piensa en abandonar nunca su mansión… así podríamos seguir con todos los personajes de “Las calles de arena”, pero casi mejor dejar que cada lector lo vea por sí mismo.

La pena, bajo mi punto de vista, es que el final es demasiado abierto. No me queda claro lo qué nos quiere contar el autor. ¿Es mejor quedarse dentro del barrio? ¿es mejor la vida afuera? ¿tienes que afrontar tus miedos? ¿aceptarlos? ¿no hacer nada? creo que si el final fuera más “redondo” estaríamos ante una obra excelente, que para mi gusto se ha quedado en notable.

Comentario aparte merece el magnífico tratamiento del color, a diferencia de Arrugas, donde la parte gráfica tenía menos protagonismo (dado que tampoco era necesario). Roca consigue plasmar, gracias al color, las diferentes atmósferas que necesita cada escena. Además todos los diseños y formas presentes en el barrio permiten a Paco Roca lucirse en el apartado gráfico.

En definitiva, una obra vital que ayuda a reflexionar sobre nuestros miedos de una manera surrealista y ágil.

¿Y tú? ¿de qué tienes miedo?

Las calles de arena
Paco Roca
Colección: Colección Sillón Orejero
Cartoné
Color. 104 páginas.
15 euros.
ISBN: 978-84-96815-91-9

“Arrugas”: ¿recuerdas?

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Hay algunas obras que tienen un efecto diametralmente opuesto según quién sea el lector. Es el caso de “Arrugas“, de Paco Roca, que pasará de ser una simpática obra que habla sobre las personas mayores y el Alzheimer (para quienes no hayan tenido contacto con esta enfermedad) a ser una obra difícil de digerir que habla sobre las personas mayores y el Alzheimer (para quienes hemos tenido contacto directo con esta enfermedad).

Creo que , una vez dicho esto, me queda poco importante que añadir sobre “Arrugas”:  ganó el Premio Nacional del Cómic en 2008, es una obra que se lee de manera muy fácil con un dibujo muy del estilo franco-belga (con trazos claros, color poco efectista, sin complicaciones…) solvente, aunque destaque poco.

La historia se centra en Emilio, ex-director de banco que padece Alzheimer y llega a un asilo cuando sus hijos se dan cuenta de que no pueden cuidar de él. La narración nos explica el día a día de Emilio en el asilo, sus más y sus menos con su compañero de habitación Miguel y los demás residentes. Es un compendio de anécdotas simpáticas (que el autor nos dice haber recopilado hablando con sus amigos y conocidos) que sirven para que nos hagamos una idea de la vida en un asilo y nos muestra de manera bastante realista como afronta un enfermo de Alzheimer los primeros pasos de su enfermedad (aunque haya alguna de esas anécdotas que le resta bastante credibilidad al conjunto).

Destacar, quizás, la muy lograda combinación realidad/alzheimer en imágenes: lo que pasa en realidad y lo que el enfermo piensa que está pasando. De hecho “Arrugas” es en ese sentido un claro exponente de las posibilidades del cómic para narrar según qué historias. No se me ocurre una mejor manera de plasmar esa dualidad que lo que ha hecho Paco Roca. Especialmente, me gustó el recurso gráfico que utiliza hacia el final para mostrar las lagunas mentales de los enfermos.

Sin embargo, como decía al principio, al haber tenido alguien cercano que ha padecido la enfermedad, me ha costado tomármelo con esa ligereza que el autor parece querer trasmitir. Sencillamente, se hace difícil. Se intenta, y a veces consigues incluso reírte, pero otras veces se hace muy, pero muy complicado de digerir.

En resumen, muy recomendable para cualquiera que quiera conocer un poco más a fondo el Alzheimer y no haya tenido mucho contacto con la enfermedad. Para quién sí haya tenido contacto, dependerá de las ganas que se tengan de recordar según qué cosas.

arrugas

Arrugas
Paco Roca
Colección: Colección Sillón Orejero
Astiberri
Cartoné
Color. 104 páginas.
15 euros.
ISBN: 978-84-96815-39